viernes, 21 de marzo de 2008

Sombra de la sombra


Paco Ignacio Taibo II narra los problemas políticos y económicos en los años 20 y se inicia “la derivación hacia el México moderno” principalmente en la ciudad de México. La historia se desarrolla en un bar del hotel Majestic donde cuatro amigos: El poeta: Fermín Valencia, que ha perdido el sentido de su existencia y se gana la vida escribiendo pequeños textos de la publicidad en los periódicos, produce poemas que no busca publicar. Pioquinto Manterola, el periodista que tiene especial interés en la nota roja, y asume su contacto con un mundo de marginales. Alberto Verdugo y Sáenz de Miera, el "licenciado Verdugo", el abogado de las mujeres que se dedican a la prostitución. Tomas Wong, el chino, obrero y miembro de una minoría racial perseguida, practica algún tipo de artes marciales y asume la personalidad de un chino típico a pesar de que solamente habla español y no conoce otro país que México, se reúnen cotidianamente a jugar dominó y donde sin pensarlo se inicia una investigación originada por el asesinato de un trompetista militar, presenciado por el poeta Fermín Valencia, esta investigación es realizada por todos los personajes, y cada uno va aportando elementos para una estructura que revela y pone en evidencia una conspiración a nivel nacional relacionada con el petróleo.

El juego del dominó funciona como un elemento básico que estructura y le da sentido al relato, en la novela pronto se coloca un sistema donde las acciones de investigación de los personajes parecen ser equivalentes a las jugadas de dominó, y el misterio es visto como un acomodo de fichas, aportadas por cada uno de ellos en forma que sólo adquieren sentido a través de la interrelación del conjunto. Estos personajes: son un conjunto representativo de diferentes estratos de la sociedad posrevolucionaria, y una figuración de distintos niveles de marginalidad. Y, por otra parte, conforman el cuarteto necesario para un juego de dominó, que explica y determina sus relaciones, a pesar de las obvias diferencias que existen entre ellos.
La descripción atenta de la ciudad de México tal como era en ese tiempo, la representación de usos y costumbres, y la originalidad nos hace comprobar que nos encontramos ante una novela inigualable y que además lo hace con imaginación y proponiendo soluciones efectivas y adecuadamente novedosas, no por nada fue nominada por el New York Times entre los libros del año en estados unidos.
Por Mariana Rosales, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón

El complot mongol


En esta obra Rafael Bernal nos narra algunos pasajes en la vida de Filiberto García, un pistolero de la policía mexicana, en especial la ocasión en que se le encomendó un asunto de carácter internacional en el cual estaban en riesgo la vida tanto del presidente de los Estados Unidos como el de México y con ello la paz mundial. Dicho asunto consistía en investigar un rumor presuntamente escuchado en la Mongolia exterior por agentes rusos, según ellos, los chinos planeaban asesinar al presidente de los Estados Unidos en su visita diplomática al país vecino del sur, por lo que el gobierno mexicano con la colaboración del FBI y de la Policía Rusa se vieron en la necesidad de entablar una ardua investigación para poder confirmar o desmentir dicho rumor.

Filiberto García, un hombre nacido en Yurecuaro Michoacán desde muy joven se vio inmiscuido con muchas mujeres en su pueblo, también a temprana edad, se integro a las filas de la Revolución y fue en ese momento cuando su vida cambio por completo, pronto se convirtió en un excelente matón, y al no saber hacer otra cosa mas que eso, comenzó a realizar trabajos para distintas personas que le podían pagar lo suficiente, y de esta forma fue como se convirtió en “un fabricante de muertos” como el mismo se calificaba.

En esta ocasión el protagonista de esta historia se vio en la necesidad de trabajar con Richard P. Graves, agente del FBI, y con Iván M. Laski, miembro de la policía rusa. Filiberto no tenía toda la preparación que se le da a un agente de la policía rusa y mucho menos tan solo una idea de los entrenamientos que se le proporcionan a un agente del FBI, pero era un hombre muy valiente y sobre todo muy inteligente, lo cual le valió para poder dar con el meollo del asunto, logro descubrir que el rumor que se le encomendó investigar no provenía de la Mongolia exterior, si no que uno de sus superiores lo había generado con el fin de que se llevase a cabo para él poder tomar el lugar del Presidente de México.

En esta historia Rafael Bernal nos hace ver, si no de una manera exacta a la realidad, lo que ocurre día con día en la sociedad mexicana: políticos corruptos que son capaces de todo por obtener cada vez más y más poder, además de toda la violencia que se padece en este país, y como las autoridades que son las que deberían de poner un orden en el caos que se vive, hacen todo lo contrario, contratan pistoleros para que resuelvan todos y cada uno de sus asuntos de la manera mas cómoda para ellos. Es una novela de lectura muy ágil y escrita con mucha inteligencia por el autor ya que combina la acción y el suspenso que presenta una novela policíaca con algo de comedia que hace mucho más fácil la comprensión de la misma.
Por Fernando Sevilla, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón

Un mundo feliz

Un mundo feliz, nos habla sobre un mundo donde solo existe la felicidad del ser y por hacer las cosas, todos cumplen una función, nadie preside de nadie, donde el concepto de familia ha desaparecido, y se ha comenzado una nueva era, donde un obrero ama ser obrero y no necesita la inteligencia de un líder para desempeñarse como tal, el concepto de soledad, también ha desaparecido pues aunque ya no exista el concepto de familia, aún siguen existiendo las relaciones personales y sexuales, donde el decir pertenecer a alguien está fuera de lo normal, pero aún existe un mundo, donde existe la religión, las tradiciones, la familia como motor principal de un ser, pero existe la inmundicia y la infelicidad, vítimas de la enfermedades y de la muerte por la vejez, la reserva salvaje en un mundo futurista y lideredo por nuevas ideas, dejando atrás el pasado el mundo feliz y corrigiendo los errores de sus antepasados condenando todo lo anterior a su época como la literatura y las antiguas civilizaciones “existió antes algo que llamaban pirámides”.

Donde se han desarrollado, tantas facilidades como el soma, donde si la ingiere es como si te fueras de vacaciones por largos periodos, con los efectos de haber bebido pero sin tener sus repercusiones, la droga perfecta, aunque ellos mismo condenaron el alcoholismo de los seres antiguos y una vez más mostrando a una persona como una especie de dios, aunque ellos mismos condenaban a dios.
Por Erick Guzmán, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón

La insoportable levedad del ser

De acuerdo con Milán Kundera, "el ser" está lleno de una "insoportable levedad" porque cada uno de nosotros tiene sólo una vida por vivir: "Einmal ist Keinmal" ("una vez es nunca", esto es, "lo que sucedió una vez pudo no haber sucedido nunca"). Por lo tanto, cada vida es esencialmente insignificante, cada decisión esencialmente irrelevante. Luego, ya que las decisiones no importan, ellas son leves (ligeras, livianas): no nos atan. Pero al mismo tiempo, la insignificancia de nuestras decisiones (nuestras vidas o nuestro ser) es insoportable. De ahí la insoportable levedad del ser.

Y la levedad hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, a tal punto de volverse insignificante; esto ocurre porque el peso y la levedad no son una contradicción. El peso por sí no tiene cualidad de peso, dentro de él existe levedad; al igual la levedad no carece de peso; son estados complementarios, que se pueden transformar uno en otro.

Podemos llegar a la conclusión de que la vida es un ciclo, que se rompe cuando dejamos de existir, por que el hombre siempre busca lo siguiente sin voltear a ver sus logros, como lo escribe Kundera, me caso y luego que sigue…
Por Jorge Enrique Guerra, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón

Bajo la rueda

Herman Heese en Bajo la rueda trata el tema de la juventud, y como se vive, se siente la vida en esa estapa de la vida. Como en muchos de sus libros, Hesse nos habla de la juventud pero con un toque muy poético. Es la historia de un chico llamado Hans el cual vive en las afueras de la ciudad de Stuttgart, es un niño prodigio y el mas inteligente de su tierra, cerca de ahí hay un Colegio Teológico, en donde son contados y escogidos los que pueden entrar,

El chico logra acceder, tiene todo el peso sobre sus hombros, el peso de él mismo, de su familia e incluso del pueblo en el que vivía, entra a esa escuela con grandes expectativa, pero las cosas no salieron como todos se imaginaron.

Ya dentro de la escuela se da cuenta de la maravillosa oportunidad de vivir a esa edad, pero el en toda su vida había vivido para estudiar, para no fallar, para vivir un sueño que mas que suyo era el sueño de su padre. Ahí conoce a un amigo, el cual le demuestra otra óptica de ver la vida, y Hans se da cuenta de que es la edad para vivir mas allá del estudio, se hace muy su amigo y cambia debido a la influencia del amigo.

El amigo es corrido de la escuela, Hans ya no supo de él, sin embargo su huella le quedó muy marcada, a tal grado que empieza a comportarse igual y terminan expulsándolo también a él. Regresa a su pueblo, no queda de otra que meterse a trabajar de mecánico, le cuesta trabajo, nunca estuvo acostumbrado al trabajo duro y además tenía que soportar burlas de la gente. Conoce a una chica de la cual se enamora, a la que solo ve un par de noches, ella lo besa y lo flecha, él era tímido, de pronto la chica se va de la ciudad sin avisar.

Cuando recibe su primera paga en el taller va a beber unas cervezas con amigos del taller, pero cuando regresaba a su hogar ese día siente un vacío tan profundo que decide aventarse a un río y quitarse la vida, así termina de la vida de un joven que por la presión de salir adelante en la cual muchos se había colgado no soportó y terminó por salir del camino de la manera mas fácil.
Por Sergio Adrián Castro, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón

La Reina del Sur

En la obra “La Reina del Sur” de Arturo Pérez Reverte el autor pretende darnos a conocer un poco más de los sucesos políticos, económicos y sociales que se vienen presentando en nuestro país a lo largo de los años. Uno de los problemas con mayor auge en México es el narcotráfico y la corrupción por parte del gobierno. Este tipo de acontecimientos son los que generan mayor controversia entre los miembros de nuestra sociedad hoy en día, debido a que son temas un tanto delicados y propensos a generar una serie de conflictos entre los sujetos involucrados y los que dan a conocer dichas situaciones.

No es muy difícil el darnos cuenta que las redes de narcotráfico se encuentran distribuidas a lo largo y ancho de nuestro planeta y sobre todo que las grandes mafias de narcotraficantes se encuentran protegidas por las mismas autoridades. Estos sujetos no se tocan el corazón para conseguir lo que quieren y defender sus intereses aunque en muchas ocasiones tengan que pagar hasta con su propia vida, la que hubiese sido tan diferente de no haber elegido este estilo de vida. Aunque no podemos argumentar, por que no tenemos la certeza, de que en todos los lugares en donde se presenta esta situación se proceda de la misma manera o se lleven a cabo los mismos procedimientos; es decir, que se actúa con el mismo grado e violencia.

“…El contrabando de esta agua era menos duro, de raza pesada, pero menos hostil que el mexicano. Menos violencia menos muertes. La gente no se bajaba a plomazos por una copa de mas, ni cargaba cuernos de chivo como en Sinaloa”.[1]

En algunos estados de la República Mexicana, tal es el caso de Sonora y Sinaloa o incluso en las zonas marroquíes, al otro lado del océano, el narcotráfico es un suceso tan común y corriente que hasta los pequeños niños de aquellas regiones juegan “policías y ladrones”, sin darse cuenta que bajo esas armas de juguete y tras esos pelotazos de goma se encuentran los futuros personajes del narcotráfico del globo terráqueo. Esto puede deberse a la infraestructura con que cuentan dichas localidades para transportar y comercializar la mercancía.

“…Los críos jugaban a traficantes y guardias civiles en la orilla del mar, persiguiéndose con cajas vacías de Winston encima de la cabeza; sólo los más pequeños querían desempeñar el papel de guardias. Y cada intervención policial terminaba entre gases lacrimógenos y pelotazos de goma, con auténticas batallas campales entre los vecinos y los antidisturbios”.[2]

No podemos pasar por alto que también existen personajes que han jugado un papel importante dentro de éste ambiente, pues en él se mueven personas que tienen bajo su mando a cientos o quizá miles de personas que debemos suponer, les son leales y serviciales hasta el grado de protegerlos con su vida, no hay que olvidar que son tipos peligrosos y no les importa nada, ni siquiera sí eres tan sólo un pequeño niño o una hermosa mujer; porque cuando te metes en éstos asuntos “o estás, o estás”.

“…El nombre de don Epifanio estaba allí, con otros que le dieron escalofríos de ojearlos por encima: el Chapo Guzmán, César Batman Quemes, Héctor Palma… Había teléfonos, puntos de contacto, intermediarios, cifras y claves cuyo sentido se le escapaba. Siguió leyendo y poco a poco se le hizo más lento el pulso hasta quedarse helada”.[3]

Sería conveniente concluir con una conclusión y una opinión acerca del libro y el autor. El tema del “narcotráfico” lo elegí porque me pareció uno de los más relevantes e importantes de los que se manejan en el libro, clara y detalladamente descrito. La obra maneja los temas que provocan contradicción en una sociedad tan llena de irregularidades y como describe los acontecimientos que identifican al personaje principal de la trama: Teresa Mendoza Chávez “la mejicana”.
Por Marco Antonio Torres, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón
[1] Pérez Reverte Arturo, “La Reina del Sur”, Pag. 131.
[2] Íbidem, Pag. 139.
[3] Íbidem, Pag. 32.

La vida que se va


Durante toda una vida nos topamos con miles de senderos de los cuales habrá que elegir para formar un solo camino. Fortaleciéndolo con paso firme y constante, no se puede dudar en la elección, se elige y nada más, no se sabe a donde te llevará y uno no se puede regresar, los senderos restantes perecen a su suerte, los relegamos al olvido, los arrojamos en el profundo abismo del hubiera, en la posibilidad que ya no es tangible, tan sólo en el sueño despierto de quien la imaginación no logra desprenderse, en la ficción y la ilusión.

La vida sólo se vive una vez con nada más que una variable, a cada momento elegimos entre un rumbo u otro, entre una jugada u otra, en arriesgarlo todo y salir al combate con todo lo que uno puede ofrecer, o mantenerse cauteloso formando una guardia con las fichas de ajedrez, así para mantener al rey de pie. Vicente Leñero nos lo trata de expresar en la vida que se va, representando a una anciana que se reinventa al filo de su muerte y de quien el olvido es su peor enemigo, contra quien lucha, así como cualquier anciano que ve en las historias mágicas que se inventa la manera de conseguir la inmortalidad, fortaleciendo su existencia en el redescubrimiento de su vida. Nosotros somos esas historias que inventamos de la posibilidad del hubiera y revivimos con más de una historia esos senderos olvidados del deseo y de la supervivencia, es también, como las incontables jugadas que uno puede hacer y que se pueden desarrollar con un mínimo movimiento, desarrollando las estrategias para obtener la victoria, en este juego de la vida el único que gana es el deseo divino de no ser olvidado.

Quien no se inventa a momentos, así con los ojos abiertos, como si viera sus pasos sobre el camino que no recorrió, sólo en la mente, redescubriendo, reinventándolo todo, modificando detalles, viviendo los sueños, soñando y viviendo. Quien no se cuenta maravillosas historias, sobre sí mismo, sobre los otros, de los que existen y de los que con nuestro gesto dotamos de su propio sentido, con el don de la creación, de derecho divino, que sólo alguien divino puede obsequiar. Inmortalidad que se encuentra en esas historias que nosotros creamos, en las que creemos y en las que nos creamos. Uno se convierte en esas historias que se inventa y de esa manera se vuelve inmortal.
Por Gerardo Hernández, estudiante de Comunicación y Periodismo, FES-Aragón