domingo, 18 de mayo de 2008

La vida inútil de Pito Pérez

Tal vez muchos lectores han encontrado algún parecido entre la vida de Pito Pérez con la de algún vecino, amigo o simplemente un conocido como los que vemos casi a diario en el metro, en los semáforos o en las banquetas tirados y ahogados en la embriaguez.

¿Cuántas veces nos hemos puesto a escuchar con atención alguna leyenda de estos ‘borrachines’?

“La vida inútil de Pito Pérez” es un libro que se lee de una sentada. Es la historia de un borracho que viste siempre de manera desagradable, una chaqueta sucia, vieja y rota, unos zapatos con hoyos y un pantalón que parece estar lleno de telarañas, son su única compañía. Pito Pérez, quien en realidad se llama Jesús Pérez Gaona da todo por un trago de vino, aunque puede ser verdaderamente feliz con uno de charanda.

De un hombre pobre que abandona su casa desde niño, infeliz por no tener juguetes costosos ni diversiones presumidas y se ha convertido en un viajero vagabundo… ¿qué se puede esperar? Tal vez no un buen licenciado, mucho menos un sacerdote ni una persona con oficio ni beneficio, no, sólo anécdotas, unas tristes, unas dolorosas, otras divertidas, otras sólo graciosas, en fin…

Así es Pito Pérez, un ser no tan inútil como parece aún siendo un vividor, alguien a quien la gente sólo busca cuando está aburrida y necesita de un payaso borracho que la divierta un poco, pero también es un ser noble, incapaz de lastimar a alguien a pesar de haber visitado varias cárceles, inocente a pesar de dormir con un esqueleto artificial (la caneca, a la que él decía ser su mujer), valiente, honrado, alegre y todo un caballero con las mujeres.

Así fue Pito Pérez, un desdichado borracho a quién todo mundo dio la espalda, alguien que no creyó nunca ni en sí mismo.

José Rubén Romero: Nació en Cotija de la Paz, Michoacán en el año de 1890 y murió en 1952. Se une al maderismo y al triunfo del movimiento antireeleccionista, es nombrado receptor de rentas de Santa Clara del Cobre; con la usurpación de Victoriano Huerta, los maderistas son perseguidos, por lo que huye a la Cd. de México, donde sufre la soledad el hambre y la miseria. Regresa a Michoacán en donde lo descubren y aprehenden. Fue un hombre polifacético: al morir es literato, académico y consejero de la Presidencia de la República; antes fue burócrata subalterno, comerciante, funcionario público auxiliar, periodista, cónsul y embajador de México y rector interino de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Sus obras más populares son: La vida inútil de Pito Pérez, y Apuntes de un lugareño. En el testamento de Pito Pérez, expresa su desesperanza “…Lego a la humanidad todo el caudal de mi amargura… ¡Libertad, Igualdad y Fraternidad! ¡Que farsa más ridícula! A la libertad la asesinan todos los que ejercen un mando; la igualdad la destruyen con el dinero y la fraternidad muere a manos de nuestro despiadado egoísmo…”. (misma frase que aparece en el testamento de Pito Pérez)

Ejerció como jefe del departamento de Publicidad y del departamento administrativo de la cancillería (1921), y además fue cónsul de México en Barcelona (1932), y embajador en Brasil (1937) y en Cuba (1939-1944).

Bibliografía:
ROMERO, José Rubén. La vida inútil de Pito Pérez. México. Editorial Porrúa. Trigésimo sexta edición. 1900. 231 págs.
Por Blanca Flores, estudiante FES=Aragón

No hay comentarios: